El VIH, es el síndrome de inmunodeficiencia humana, causante por la infección del mismo nombre, esta se desarrolla por contacto de sangre, semen, liquido preseminal, secreciones vaginales y hasta por la leche materna de una persona infectada con el virus. La transmisión del virus de una mujer infectada a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia se le conoce como transmisión maternoinfantil.

El VIH
ataca y destruye principalmente a los linfocitos quienes se encargan de combatir a la infección, esto debilita al sistema inmunológico provocando un avance gradual del virus y evolucionando al SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).  

Es muy importante que para evitar o en todo caso reducir el riesgo de contagio de este virus se cuente con la información y se tomen medidas preventivas como el uso de métodos anticonceptivos de barrera (condón), limitar el número de parejas sexuales y verificar los equipos para transfusión de sangre, así como los que son utilizados en los estudios de tatuajes o inyección de drogas.

Si bien es cierto que el VIH no tiene una cura, existen tratamientos para que las personas seropositivas
tengan una vida más larga y saludable. El tratamiento
consiste en una combinación de medicamentos antirretrovirales que se encargan de disminuir la concentración del VIH en la sangre ayudando a que no se destruyan las defensas del cuerpo, pero sobre todo a mantener una carga viral indetectable, esto ayudara a reducir las posibilidades de transmisión sexual.  

El tratamiento no cura el VIH, sin embargo, su principal objetivo es reducir la carga viral en la sangre, controlarlo y evitar que el virus evolucione.

Es muy importante que te mantengas informado sobre la enfermedad y los tratamientos para proteger tu salud, acércate al consultorio de la Dra. Alma Minerva Ríos Pérez donde se especializan en tratamientos y enfermedades infecciosas.

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